Tres enfoques del desarrollo curricular

¿Qué papel debe ejercer el profesorado en relación con el currículum oficialmente prescrito? Este dependerá, muy especialmente, de las perspectivas o enfoques curriculares y, más particularmente, de la política educativa y curricular. Las decisiones docentes o didácticas no son enteramente autónomas de sus marcos organizativos, por lo que cambiar el papel del profesor exigirá también cambios en los modos en que está organizado el ejercicio profesional.

Así en las estrategias centralizadas y con una perspectiva técnico-burocrática del currículum, el profesor debe aplicar fielmente el currículum oficialmente prescrito, para lo que suele seguir el libro del texto, que viene a ser un "currículo a prueba del profesor". Sin embargo, desde una racionalidad práctico-moral y una política descentralizadora, el profesorado recobra un papel de agente activo en la planificación del currículum, adaptando los programas curriculares a su pensamiento y contexto práctico. Por último, desde un enfoque crítico. Alternativo a aplicar o desarrollar currículum oficiales externos, el centro educativo -en conjunción con la comunidad- reconstruye su propio currículum como un proceso de investigación-acción participativa, para dar una respuesta transformadora a las demandas de su situación.

Por eso, de modo similar a como hacíamos en otro lugar (Bolívar,1999), podemos distinguir tres grandes enfoques sobre el papel del profesor en el desarrollo del currículum (Cuadro 5.1).

En las tradiciones políticas centralizadas el currículum se instrumentaliza a través de los libros de texto que, aprobados oficialmente, los profesores han de seguir en su práctica docente. De este modo, el propio profesorado es convertido en un instrumento que consume y aplica conocimientos externos, lo que conduce a una desprofesionalización y alineación, al descualificar el saber hacer adquirido y su competencia profesional. Este modelo técnico-burocrático del currículum, propio de la década de los sesenta, entró en crisis posteriormente, si bien en nuestro país es una práctica arraigada que se ha prolongado incluso cuando se proclamaba retóricamente un currículum propio y la autonomía del centro escolar. Hoy entendemos que una implementación fiel, en sí misma, no es una buena idea y normalmente imposible, por la variabilidad de contextos. Por eso, la verdadera cuestión está en cómo los profesores y centros puedan adaptar o reconstruir los conocimientos a su propia situación, porque ello será garantía -al tomarlos como propios- de su utilización en la práctica cotidiana.

Cuadro 5.1. Diversos enfoques del desarrollo del currículum
Enfoques Implementación fiel (Técnico-burocrático) Adaptación y desarrollo (Práctico y autonomía profesional) Construcción por profesorado (Crítico)
Currículum Propuesta específica para aplicar en la práctica Propuesta para adaptar, de acuerdo con factores personales y contextuales Práctica y experiencias emergentes, construidas en el aula/centro
Política educativa Centralizada: control burocrático de la práctica curricular Descentralizada y autonomía Autonomía y capacitación: autonomía abierta
Papel del profesorado Consumidos, gestor o ejecutor de directrices externas Sujeto activo, en la construcción y adaptación del currículum Investigador que indaga de modo intencional y sistemático
Función de los materiales curriculares Libros de texto: difunden y ponen en práctica el diseño oficial Recursos de apoyo diversificados para el desarrollo curricular Producidos por el propio profesorado


Desde este enfoque práctico importa la adaptación y desarrollo, que el profesorado y el alumnado hacen en sus contextos específicos de trabajo. Se entiende que el profesor, como agente activo y profesional reflexivo, en la situación de clase (compleja, ambigua, dilemática e inestable), se ve obligado a redefinir y traducir los elementos curriculares de acuerdo con su pensamiento y cultura profesional, con los que percibe, filtra e interpreta las demandas del currículum y los acontecimientos del aula. La escuela como organización y el profesorado, desde una política descentralizada, cobra un papel central en la adaptación de propuestas curriculares externas. Los materiales curriculares, como recursos de apoyo abiertos y diversificados, ofrecen múltiples posibilidades para desarrollar el potencial curricular. El centro escolar y los profesores son agentes con una "cultura" propia, que modularán y reconstruirán el currículum adaptándolo a sus situaciones, haciendo un desarrollo propio del currículum.

Finalmente, desde una perspectiva crítica, se entiende la educación como un proceso de emancipación de los individuos y de sus respectivas comunidades: el profesorado como colectivo, vinculado -además- a la comunidad, se concibe como un intelectual comprometido e investigador que, mediante una indagación sistemática e intencional, genera conocimientos relevantes prácticamente. EL centro escolar como "comunidad profesional de aprendizaje" puede ser un contexto adecuado para que los profesores revisen o construyan el currículum, de acuerdo con sus perspectivas y situaciones. Se reivindica, así la dimensión del conocimiento que el propio profesorado genera en sus contextos cotidianos de trabajo, en la investigación sobre su propia práctica, tal como se ha puesto de manifiesto de Movimientos de Renovación Pedagógica. El asunto es. Pues, posibilitar contextos de trabajo e investigación que sitúen a los profesores en el centro de la generación y uso de conocimiento pedagógico.