Plan de trabajo/contrato didáctico

Su función básica consiste en facilitar la tarea del profesor al proponer a cada alumno las actividades de aprendizaje apropiadas a sus posibilidades y a sus intereses. Es una variante del Plan de Trabajo y se hace mediante la utilización de un documento llamado contrato que permite negociar con el alumno el trabajo que hay que realizar durante un tiempo determinado y anotar los compromisos adquiridos. "La pedagogía de contrato es aquella que organiza las situaciones de aprendizaje en las que existe un acuerdo negociado precedido de un diálogo entre interlocutores que se reconocen como tales, con el fin de alcanzar un objetivo, ya sea cognitivo, metodológico o de comportamiento" (Przesmycki, 2000:17).

Existen distintas propuestas de enseñanza innovadoras que pueden ser consideradas antecedentes de los contratos didácticos. Sanmartí (2001) recuerda la propuesta Freinet, formulada en la década de 1940, el llamado consejo de cooperativa, a través del cual profesores y alumnos toman las decisiones relacionadas con la marcha de la clase, tanto de tipo legislativo y judicial como, a veces, ejecutivo. Otro movimiento impulsado en Francia, la llamada pedagogía institucional, en la década de 1960, también tuvo bastante repercusión. Este movimiento puso el acento en la construcción autogestionada de la institución escolar, al considerar que el significado de lo que ocurre en el aula y en un centro educativo sólo puede comprenderse cuando se tiene en cuenta su dimensión institucional. Como instrumentos de autogestión pedagógica desarrollaron, por ejemplo, las asambleas de clase. Un tercer movimiento, también de origen francés, está en la base de muchos de los contratos didácticos. Se trata del desarrollado en la década de 1980 alrededor de corrientes como la evaluación formadora, la pedagogía de la autonomía o la pedagogía del contrato. "En común, tienen la insistencia en la necesidad de compartir significados y responsabilidades en un centro educativo a partir de la negociación y de llegar a pactos explícitos entre los miembros de la institución o del aula " (Sanmartí, 2001:59).

El contrato, por lo tanto, es un instrumento eficaz según dos dispositivos de diferenciación, el de los procesos que necesita y el de los contenidos.

1. La diferenciación de los procesos de aprendizaje. El alumno trabaja con los mismos objetivos, pero cada uno según su proceso de aprendizaje a través de trabajo autónomo.

2. La diferenciación de los contenidos de aprendizaje. El alumno trabaja en grupos con contenidos diferenciados, definidos en términos de objetivos cognitivos y metodológicos. En un contrato pedagógico se deben negociar los siguientes elementos:

  1. Tipo de resultado final con el que se concreta el objetivo del contrato
  2. Medios de que disponemos y el programa para llevarlo a cabo
  3. Ayudas que reclamará el alumno
  4. Resultado final y resultados intermedios
  5. Evaluación del éxito del contrato y de los indicadores necesarios para conseguir el objetivo
  6. Eventual difusión

Estos elementos deben ser definidos y formulados según un lenguaje determinado. En cuanto el contrato ha sido negociado, los participantes se comprometen a dedicar el tiempo, la energía y la reflexión necesarios para llevarlo a cabo. De este modo, "existe un contrato en pedagogía cuando un alumno o alumna, y un profesor o profesora intercambian sus opiniones, comentan sus necesidades, sus sentimientos, comparten proyectos y deciden en colaboración la forma de llevarlos a cabo y la evaluación del aprendizaje que quieren realizar y de los resultados alcanzados" (Przesmycki , 2000:18).

Según las finalidades que se propongan y los participantes o agentes implicados, se pueden establecer diferentes tipos de contratos.

Tabla IX.1.Tipos de contratos didácticos (Menoyo, 2001:196)
TIPOS FUNCIONES NEGOCIACIÓN
De recuperación Su finalidad es la recuperación escolar de una secuencia, crédito,.. en una duración corta Individual (en función de las características personales)
De resolución de conflictos Su finalidad es resolver un conflicto o problema de ámbito actitudinal (absentismo, agresividad, desorden,...) Individual, grupal o del colectivo de la clase
Para un proyecto Su finalidad es realizar un proyecto. Su duración puede ser larga pero se tiene que determinar unos momentos para hacer minibalances sobre la progresión del trabajo. Individual o grupal ( si es grupal cada grupo se responsabiliza de una tarea o diferentes miembros de un grupo tienen una determinada responsabilidad).
De evaluación Su finalidad es establecer los criterios de evaluación de una tarea o secuencia de aprendizaje. Individual (se puede gestionar a partir de una puesta en común de la clase).
Colectivo clase Su finalidad es conseguir un objetivo general común a toda una clase, con una duración que puede ser desde un trimestre hasta todo un curso. La clase ( las indicaciones metodológicas se establecen para el colectivo y después cada alumno y cada alumna redactan individualmente el contrato).


Otra clasificación de los tipos de contrato es la que propone Przesmycki (2000:133). Describimos brevemente cada tipo y lo ilustramos con ejemplos de negociación.

1. Contrato didáctico. El objetivo general es realizar aprendizajes cognitivos o metodológicos específicos de una materia. Este tipo de contrato propone un objetivo general idéntico para toda una clase, definido por el profesor y tratado, después, por contratos individuales. Su particularidad es que son raramente negociables al estar definidos por el profesorado.

2. Contrato de éxito. Su finalidad es que el alumno tenga éxito a lo largo del año escolar en su clase. Sus objetivos son numerosos y variados. Se parece al contrato didáctico, siendo a la vez, diferente por su carácter individualizado, adaptado a las necesidades de progresar de los alumnos, y no a los de enseñar un contenido del adulto, y por la negociabilidad de todos sus parámetros.

3. Contrato de proyecto. Este tipo de contrato tiene dos finalidades, la información obtenida después de un consejo de clase, una preparación de salidas, de viajes o de prácticas de empresa.

4. Contrato de resolución de conflicto. Su finalidad es encontrar soluciones a un conflicto o a un problema de orden actitudinal como la agresividad, el nerviosismo, el robo, el vandalismo, la grosería, la violencia verbal y física, pasividad, etc. Sus objetivos específicos consisten, la mayoría de las veces, en un cambio de comportamiento.

5. Contrato institucional, contrato de vida o contrato social. Su finalidad es la elaboración de las normas de funcionamiento de una comunidad, tal como una clase, varias clases o un centro entero. Este contrato se negocia con todos los miembros de la institución: alumnos, enseñantes, personal docente, de vigilancia, de servicio, de administración, de orientación, de documentación, padres y personas externas al centro.

Para que el contrato pedagógico se desarrolle en las mejores condiciones es preciso responder a algunos interrogantes:

1. ¿Por qué se propone un contrato?. Se trata de preguntarse sobre el objetivo que busca el educador proponiendo un aprendizaje a través de un contrato y las razones que lo han motivado.

2. ¿Qué tipo de contrato debe proponerse?. Se elige en función del objetivo y de las causas que lo determinan.

3. ¿A quién debe proponerse este contrato?. A un grupo de alumnos, a una clase entera, un contrato colectivo de resolución de conflicto, para solucionar el problema de un alumno concreto, etc.

4. ¿En que contexto debemos llevar a cabo una negociación?. Dónde y durante cuánto tiempo y si en clase o fuera de clase. Hay un solo plazo cuando el contrato se evalúa al final y varios si es modificable y renegociable durante las etapas intermedias de balance o de análisis iniciales complementarios. El alumno debe saber que la tarea cuanto más corta, más eficaz. La proposición de un plazo largo es a veces una puerta para la huida y el abandono del contrato.

5. ¿Quién propone el contrato?. Miembro del personal educativo o no, bibliotecario, enfermera, asistente social, director del centro, profesor, alumno, ...

6. ¿El contrato es oral?. En este caso los elementos básicos de la negociación oral serán escritos, grabados en una cinta o en vídeo. Este tipo de contrato se lleva a cabo, por lo general, con alumnos que tienen problemas de expresión oral, o son pasivos y retraídos, o son reticentes o rebeldes, o que rechazan la escuela.

7. ¿El contrato es escrito?. Los términos del contrato pueden formularse y después redactarse poco a poco por los alumnos, por los adultos o por todos juntos.

8. ¿Cuáles son los límites del contrato?. Para el éxito de la comunicación es preciso determinar a priori hasta dónde está dispuesto a llegar el adulto (respeto mutuo, escuchar al otro, la no violencia verbal o física, insultos, etc.).

Las etapas en la pedagogía de contrato son, siguiendo a Przesmycki (2000), las siguientes:

Ejemplo de contrato didáctico[D]

Tabla IX.2 Ejemplo de contrato didáctico (Pigrau, 2000: 107)

Este tipo de experiencia se ha realizado en las etapas de Educación Primaria y Secundcaria.